Marketing Personal: Un recurso clave en nuestra vida laboral
Después de una exitosa y larga jornada laboral, nos hemos percatado que nuestra experiencia nos ha servido de gran ayuda para salir de los problemas cotidianos. Imagínense si es que esa capacidad que tenemos vaya incrementándose poco a poco. Lograremos un reconocimiento positivo de nuestros jefes y subordinados, hasta podemos llegar a ser ascendidos dependiendo de la labor que hemos desarrollado.
Esta situación es común en muchas empresas: Un empleado que destaca entre todos los demás por su rapidez, fidelidad y creatividad siempre es una herramienta positiva para el desarrollo de la organización. Si nos ponemos en el lugar de ese prodigio, disfrutaremos de grandes beneficios y un orgullo que irá incrementándose a lo largo de nuestra labor.
Sin embargo, pese a que seamos personas destacadas en nuestro trabajo debemos considerar no pecar de orgullosos o soberbios. El Marketing Personal es sumamente importante si es que queremos canalizar los logros que tenemos de manera positiva.
Ahora muchos se preguntarán ¿Qué es el Marketing personal?
Muchos creen que el Marketing a nivel de la persona es la manera en que el sujeto se vende hacia la organización: méritos, referencias, cartas de recomendación y sobre todo una buena disposición al trabajo. Sin embargo, esto va más allá una simple acumulación de reconocimientos.
En sí mismo, el Marketing Personal es una herramienta sumamente valiosa para brindar una buena presencia de nuestro trabajo a la organización. Tomando lo antes mencionado, es el conjunto de conocimientos, experiencia y habilidades personales más un plus que es la presentación de un proyecto personal a futuro en donde damos a conocer un poco de nuestras ambiciones (objetivos que perseguimos) y la imagen que deseamos mostrar.
Cada vez que nos enfrentamos a un problema, un conjunto de trabajadores o incluso, a nuestro propio jefe debemos mostrar siempre una imagen acorde a las circunstancias. Esto es, hacer tangible nuestra experiencia y habilidades en todo momento para solucionar cada problema que vaya surgiendo de manera natural en la empresa.
Finalmente, debemos ser conscientes de que el Marketing Personal no se construye de la noche a la mañana. Hay que tomar en cuenta dos pilares importantes que sostienen todo el proceso. Estos son:
Comunicación Persuasiva: Este recurso es básico para facilitar el diálogo con los demás (comunicación vertical y/o horizontal) y hacer conocer nuestras ideas o proyectos que tiene la organización.
Imagen Personal: Un recurso sumamente importante para brindar seguridad a los que nos rodean. Forma parte de una estrategia personal que abarca la vestimenta, como miramos, como escribimos y conversamos.
















Somos una gran cantidad de personas que, por el momento, nos encontramos laborando. Sea que poseamos una profesión, trabajos técnicos o el estar subempleados; gozamos con una estabilidad económica y moral para realizar nuestras actividades. La motivación que tenemos es única e incomparable con las demás que podamos sentir: el trabajo dignifica y nos da los recursos necesarios para adquirir bienes y aprovechar servicios; por ello, la importancia de llevar una vida laboral tranquila y sin complicaciones.
Puede que esta situación no sea extraña para la mayoría de nosotros, trabajadores a tiempo completo y profesionales de éxito: realizamos nuestras rutinas normales de labores y de repente un problema grave amenaza la imagen de la empresa. Sea el problema que sea, la solución que se disponga debe ser rápida y efectiva, además de esta prevista por la gerencia de la organización.
Con el transcurso de nuestro desarrollo laboral, nos vamos percatando que los conocimientos previos (obtenidos de la universidad, instituto o centro de especialización técnica) acerca del cargo que ocupamos van perdiendo un poco de “la guía prefijada” que nos formamos en base a la teoría que adquirimos en corto o largo plazo.
Siempre está latente en nosotros la necesidad de superarnos. Desde la competencia por resultados y ganancias con nuestro compañero de trabajo hasta la más sencilla presentación de un plan de negocios; estamos siempre tratando de mejorar cada una de nuestras habilidades, todo ello para demostrar que pertenecemos al grupo de los ganadores.
Cuando logramos ocupar una vacante de trabajo en alguna de las mejores empresas de nuestra región, somos conscientes de que el cargo y/o labor que desempeñaremos va a ser el más importante para nosotros y para nuestro entorno. Depende de nuestras capacidades y confianza que logremos los mejores resultados en el menor tiempo para que así empecemos a escalar poco a poco de nivel.
Una vez que conseguimos el ansiado trabajo, ocupar uno de los mejores puestos de la empresa o en especial, dirigir una reunión de suma importancia para la organización; pensamos de inmediato que debemos dar todo de nosotros: El 110% de nuestras capacidades y destrezas en el manejo de cada situación. El optimismo rebosa de nuestro cuerpo; sin embargo las ganas de salir adelante y triunfar no son suficientes a nivel de la empresa.
La mayoría de nosotros hemos participado en el proceso de selección de personal para una empresa. Con nuestro
La presencia de nuestro currículum debe ser por obligación una de nuestras prioridades en el momento que buscamos trabajo. Debe reunir lo mejor de nuestra trayectoria sin necesidad de recurrir a exagerar los detalles. Hay que recordar que es mucho mejor tener pocas habilidades a disfrazar en nuestro documento actividades que no conocemos o que nunca hemos efectuado. A lo largo de la de nuestra labor en la organización, nos veremos en situaciones que solicitarán dicha experiencia y quedaremos como incapaces frente a nuestros superiores.
En el transcurso de nuestras vidas, hemos de tomar decisiones que beneficiarán o perjudicarán a los que nos rodean en el centro de trabajo. Dependiendo del cargo que poseamos, estas cobrarán cada vez más importancia y repercutirán en la productividad de la organización.