January 28, 2008
Si bien es cierto que la meta de conseguir un empleo es una de las más importantes, cuando este objetivo se cumple, muchas de las personas no conocen de qué forma desenvolverse en cada una de sus labores. En la actualidad, las empresas requieren de ciertos perfiles, principalmente que los trabajadores tengan en cuenta el hecho de la competitividad. La competencia que existe en relación a otras empresas del mismo rubro y también con los mismos compañeros del trabajo.
Muchas veces se piensa que la competitividad sólo se limita a que exista un ganador y un perdedor, pero esa concepción no engloba a todo. La competitividad permite que puedas mejorar tus habilidades y trabajar en tus defectos. Este mundo globalizado exige que la mediocridad quede a un lado, es decir, el ser igual que los demás. Tenemos que diferenciarnos, tener características propias que nos permitan acceder de forma más rápida a ocupar un puesto de trabajo.
Una de las claves para todo trabajador, es que al momento de iniciarse en el centro de labores, debe efectuar sus responsabilidades de manera exitosa. No simplemente es el hecho de terminar con el trabajo y ya, sino que debe ser un excelente trabajo, aún así no lo vea el dueño de la empresa, sólo tu jefe directo. Este aspecto tiene que ver con las cualidades personales, es una característica que no surge de un momento a otro, sino que muestra la excelencia como una cualidad de la persona.
Además, también está relacionado con la competencia en función de la realización de las tareas. No seguir el ejemplo de la mayoría de personas, sino tener una propia cualidad en la forma de trabajo. En la actualidad, las empresas han sufrido una transformación y ya no es simplemente el hecho de contratar a las personas en un rubro definido. Ese contrato debe ser de calidad, la persona tiene que mostrar un trabajo diferente y propio, la competitividad existente nos obliga a seguir ese modelo.
Cuando todos los trabajadores de una empresa tienen cualidades que los hacen diferentes y exclusivos, entonces, pueden consolidarse en el mercado. Es aquí cuando entra en juego las diferentes estrategias que tiene la empresa. Estas van de acuerdo a la estructura de la organización y los diversos elementos característicos de la empresa. Elementos que quizá antes no generaban mayor interés, pero que en la actualidad son necesarios en el desarrollo de cualquier organización.
Es importante la relación que se establezca con los elementos externos e internos de la empresa. Eso permite lograr los objetivos que posee toda organización, así como afianzar los acuerdos y convenios con otras empresas. Al final, ambos aspectos se complementan para ocupar un sitial en el mercado y que la empresa sea ampliamente reconocida. Y, esa no es sólo labor de los directivos y gerentes, sino de todos los integrantes de la empresa, sin importar el cargo en el que se desempeñen.
Además, es vital el conocimiento que se tenga de la empresa, la capacidad de innovar ante los problemas, manejar correctamente el área donde se desempeña cada trabajador y la motivación que tenga frente a las diferentes circunstancias. Diversos aspectos que servirán para calificar a los mejores empleados.



En principio, es clave relacionarte con todo tipo de personas. Ya sean tus familiares, amigos del estudio, vecinos o simplemente conocidos, el hecho es que tener contactos es la mejor forma de obtener diversas opciones para ingresar al mercado laboral. Para los jóvenes, la realidad es que la mayoría de empresas contrata a su personal por un tiempo determinado, es decir, son contratos a corto plazo.