CV Resume Logo

Want to know more right away?

CV Resume Blog

LA DELGADA LÍNEA

May 28, 2009

Filed under: Currículum Vitae: General — Moisés @ 11:55 pm

colgador3.jpgEs un lugar común. En el umbral de la puerta de ingreso al lugar de trabajo, del lado que da a la calle, avenida, jirón, hay un colgador. Un gancho. Imaginario, etéreo, inasible. Un gancho en el que se cuelgan los problemas personales, los conflictos familiares, las luchas de poder domésticas, las peleas en el tráfico, el mal servicio en el restaurant, etcétera, etcétera. Asuntos tan inasibles como el mismo colgador. Y cabe destacar que este gancho puede aguantar muchos kilos de peso.

Y es que la vertical imaginaria paralela al umbral de la puerta es la línea que separa la vida personal del ámbito laboral. No es bueno mezclar ambos aspectos. Nunca. Los problemas afuera. En el trabajo hay desafíos, retos, metas, cifras, flechas que caen, competencia, cabezas que ruedan, sueldos, gratificaciones, escritorios vacios esperando a nuevos inquilinos lápices mordidos. Poder. Relaciones de poder. A veces verticales, otras horizontales. Pero siempre acordes a la moderna sociedad disciplinada. Sí señor. Clima organizacional. Lenguaje institucional. Normas a seguir.

En el trabajo se debe lidiar con muchas cosas. Muchos obstáculos. Y lo más recomendable es llegar el primer día con una mente lo más similar a una pizarra en blanco.

Es lo que sugieren, pero ¿hasta qué punto se puede separa la vida personal de la laboral?

No es una labor fácil. Pero se debe apuntar en esa dirección. La tecnología ha simplificado los procesos, pero ha acercado a las personas. A todas las personas.

Tampoco se trata de olvidar que se tiene una familia. En la mayoría de los casos, se trabaja por esta. Para esta. Lo que explica la cantidad de fotos sobre el escritorio, bajo el vidrio que lo recubre, en el fondo de la pantalla y a veces en el protector. En el llavero, la billetera y la cartera.

Parece contradictorio. Pero la idea es buscar el equilibrio. El punto medio  que permita llevar una vida laboral exitosa sin poner en riesgo las relaciones sentimentales, familiares o amicales que se tengan fuera de cubículo, oficina, edifico, complejo empresarial.

El workaholic debe pasar a la historia. Enterrarse. Las personas que llevan el entorno laboral a extremos patológicos, por decirlo de alguna forma, inexorablemente bajan su rendimiento en algún momento. Es cierto que el dedicarle muchas horas extra al trabajo puede aumentar la productividad, pero a la larga solo trae problemas de relaciones interpersonales, primero, y de salud, después.

A buscar el equilibrio, se ha dicho.


AUTOMOTIVACIÓN

May 21, 2009

Filed under: Currículum Vitae: General — Moisés @ 10:54 pm

¿Qué tan importante es la auto-motivación? Para muchos especialistas, es el único tipo de motivación que cuenta. El único empujón extra trabajo-en-equipo.jpgque de veras surte efecto. Y no se trata de un disparate. Nada mejor que el conocerse a uno mismo para determinar las limitaciones. Para conocer el poder interno. Para romper barreras. Para ser mejor.

La profesión que uno desempeña no es simplemente un título. No es solo un cartón firmado con tinta líquida y que tiene, como membrete, una ostentosa insignia en cartón brillante y suave. Una profesión es parte de la identidad de una persona. Determina su lugar en la cadena productiva, si es que queremos pisar ese determinismo económico que tan en boga está.

En el uso coloquial, la palabra trabajo posee una particular polisemia. Se refiere al lugar donde se pasan ocho horas diarias. Pero también alude a la función que se desempeña durante ese espacio de tiempo. Sin duda el trabajo es un aspecto fundamental en la vida de las personas. Eso sí, no significa que uno deba consagrar su vida al trabajo, ya que de hacerlo se atentaría contra la salud propia. Pero hacerlo tampoco es del todo malo.

El trabajo es un ámbito personalísimo. Desde el momento que uno decide qué carrera va a seguir apenas se terminan los estudios elementales, se empieza a dar forma al propio proyecto de vida. Se trazan metas. Se toma una visión. Uno mismo se localiza en un futuro cercano y también de mediano y largo plazo.

Trabajar. Sin duda se trata de un aspecto importantísimo de la vida. Por ello hay que darle un lugar privilegiado. Y es por esa misma razón, su carácter personal, que la mejor motivación que se puede obtener viene de uno mismo.

La auto-motivación es fundamental para poder llevar una vida laboral armoniosa. Es el aliento que uno mismo se da. Pueden ser palabras dichas frente a un espejo. Metas escritas al vuelo sobre una pizarra acrílica, con uno de esos plumones de tinta que se hace polvo, de aroma penetrante. Algún amuleto. Otra forma de motivación, bastante clásica, es tener sobre el escritorio, lo más cerca posible, fotos de las personas por las que uno trabaja. Hijos, pareja sentimental, amigos. En fin, se trata de buscar un móvil, a parte del propio, que pueda dar ese empujón extra para terminar un día de forma satisfactoria. Cualquier ayuda nunca está de más, dicen.


AFRONTAR EL DESEMPLEO

May 13, 2009

Filed under: Currículum Vitae: General — Moisés @ 11:12 am

La noticia de los últimos días ha sido ese azote denominado gripe AN1H1. La gripe porcina, le dicen. Las cifras de la OMS aún cambian con los días y el pánico sigue llegando a niveles insospechados. Pero ¿y qué pasó con el mal que desde hace unos años golpea a España y a algunos desempleo2.jpgotros países europeos? ¿Qué pasó con el desempleo?

Pues nada, sigue ahí. Aumentando.

Y es que el clima de incertidumbre laboral que rodea a la sociedad  en general no ha desaparecido. Los contratos se esfuman. Las cabezas de la familia se quedan en casa. Lo jóvenes cuya carrera estaba en un vertiginoso ascenso sin obstáculos ahora están hechos un ovillo en algún ambiente del departamento que tanto trabajo les costó encontrar. 14% de desempleados en enero. Ahora la cifra debe ser mayor. Mucho mayor.

El problema, visto desde afuera, es matemático. Las engañosas cifras macro siempre ocultan la realidad de las sociedades. Los conflictos que al interior de estas acontecen. Lo mal que la pasan los ciudadanos comunes y corrientes, ajenos a ese mundo de paracaídas dorados y estabilidad económica. La crisis está golpeando duro en estas tierras por más que este fenómeno no haya nacido en Europa. Consecuencia casi natural de este contexto es la pérdida de empleo, como ya se dijo antes.

Pero ese mal rato no se atraviesa solo en tiempos de crisis. Uno puede perder el trabajo en cualquier momento. Y para eso, hay que estar preparados.

Para muchos el trabajo que desempeñan es su  identidad. Son, porque son útiles, fundamentales, piezas claves para la empresa que trabajan. Exceden el tiempo que el contrato estipula. Se apasionan. Algunos son “workaholics”. Otros simplemente gustan de lo que hacen y quieren hacerlo bien. En cualquiera de los casos, pues la pérdida de ese empleo resulta una experiencia chocante. Devastadora.

Y es que estar en situación de desempleo no significa solo la ruptura de la rutina. También implica la pérdida de la confianza. Uno mismo pone en tela de juicio sus propias habilidades. Su calidad como trabajador.

Para poder afrontar un despido es necesario el apoyo de las personas más cercanas. La pareja sentimental o los amigos son aquellos que pueden devolverle la confianza perdida a la víctima de las circunstancias.

Pero el apoyo no debe ser solo externo. El afectado también debe cambiar la mirada que tiene sobre el hecho. Ver la falta de empleo como una nueva oportunidad para reinsertarse en otro rubro y, por qué no, iniciar un negocio propio.

Estas son solo dos de los métodos para superar ese obstáculo que, ahora más que nunca, parece poco extraordinario.

LA EDAD

May 5, 2009

Filed under: Currículum Vitae: General — Moisés @ 10:01 am

¿La juventud es un factor determinante para obtener trabajo? Fausto, el personaje de Goethe, la ansiaba con todas sus fuerzas, e incluso le20071210170219-tiempo3.jpg entregó su alma a Mefistófeles para volver a ser joven. Muchos mitos rodean a la lozanía y la escasez de años. Se dice que en los trabajos prefieren a un chico joven que a una persona de mediana edad. Con la espalda cansada y las neuronas agotadas. Otros aseveran que la experiencia vale más. Que los jóvenes están para explotarlos con labores menores. En fin. Lo cierto es que ninguna de estas posturas es del todo cierta. Aunque sí un poco. Todo depende de la persona que reclute a los trabajadores y su carácter moderno o retrograda. Todo depende de un ser humano. Naturalmente impredecible.

Hay ciertos factores relacionados con la experiencia que en la mayoría de ocasiones actúan en contra del postulante. Una persona que cuenta con experiencia en cinco empresas luce bastante bien. Pero si esa misma experiencia se ha hecho a lo largo de dos años, pues el asunto cambia. Una empresa seria no necesita a un trabajador tan inestable. No gracias. No nos llames, nosotros te llamaremos.

Y es que más que la edad, lo que vale es la experiencia y cómo es que esta se ha conseguido.

De cualquier forma, la imagen también debe ser tomada en cuenta. Hay muchos entrevistadores que subestiman a los jóvenes que postulan a puestos de practicantes, cuando en realidad están para un puesto más importante. En estos casos, lo mejor es mostrar lo mejor de uno mismo. Un dominio perfecto de la situación. Los que postulan a practicantes tienen la desventaja de no contar con experiencia previa comprobada, y para que sean tomados en serio deben demostrar su calidad como potenciales trabajadores.

De otro lado se encuentran las personas mayores. Siempre va a ser algo complicado encontrar trabajo cuándo se es mayor. Pero depende mucho del tipo de trabajo al que se postula. Un abogado entrado en años y con muchos casos a cuestas siempre será mejor visto que un novato al que le queda grande el saco. Caso contrario el de una agencia de publicidad. Estas organizaciones siempre buscan jóvenes que estén en contacto con los públicos objetivos a los que se dirigen.

En fin. La edad es una variable importante, pero no determinante. Lo que acerca a una persona a un puesto de trabajo es su calidad, y no la cantidad de años.