February 24, 2010
Desde que comenzamos a tomar las riendas de nuestras vidas, por medio de un trabajo para mejorar nuestro futuro; una duda siempre nos ha invadido: El gran misterio acerca del formato “correcto” con el que se redacta un Currículum Vitae (CV). En este tema, consejos nunca han faltado. Desde el formato cronológico, pasando por el funcional. Modificando un poco de los dos para convertirlo en uno Combinado; o decididos por una sencillez y sobriedad aplicamos el formato de Datos Personales.
Los formatos mencionados anteriormente son validos en la actualidad. Las empresas reciben miles de CV al año de postulantes a sus mejores áreas. Debido a la intensidad del trabajo y la disposición del asesor y/o jefe de la oficina de Recursos Humanos (RR.HH.) de la empresa, algunos no serán tomados en cuenta. El motivo es que aquí no vale el tipo de formato utilizado; sino la posición correcta de los datos.
Recordar que es importante el concepto “calidad antes que cantidad”. Esto quiere decir que un currículum vitae con muchas hojas causa rechazo ante el empleador. Como máximo, el CV debe poseer 3 hojas (incluido anexos, como cartas de recomendación, certificados y otros).
Como postulantes a una empresa, hay que tomar en cuenta que para el diseño de un buen CV (tomar como base el posicionamiento de datos de manera correcta) podemos realizar lo siguiente: La carta de presentación debe tomar como formato principal el cronológico (desde lo más reciente hacia atrás).
En la primera hoja, iniciamos con el encabezado. Es necesario que coloquemos nuestros nombres, dirección y teléfonos actualizados. Acerca de la foto, dependiendo de la empresa, se coloca en el CV. Cabe destacar que esta condición está sujeta a los estándares solicitados en la vacante de trabajo.
Posterior a los datos de contacto, colocaremos los datos de experiencia laboral (ordenados cronológicamente). Es importante incluir los resultados obtenidos en los dos últimos trabajos como méritos, logros en la productividad o algún cargo extra en el que se laboró. En caso de haber laborado en más empresas, colocar en las siguientes los cargos y experiencia de manera sencilla. Incluir además en la parte final de esta parte los cursos de formación, congresos, conferencias y/o seminarios a los que hayan asistido. Es importante dar a conocer nuestra preocupación por la preparación y complemento de nuestras labores.
Finalmente, en la parte final de CV (segunda hoja), debemos considerar hacer una breve reseña personal basada en el estado civil, fecha de nacimiento y conocimiento de idiomas (tipo de lengua y nivel). No olvidar colocar el número o código del documento de identidad o extranjería.
Como dato adicional, el conocimiento de herramientas sociales web y/o programas de computación ya no es una referencia o un plus que podemos agregar sin preocupación en el CV. Los entrevistadores consideran que es tácito dominar los programas básicos de oficina y los que exigen como requisitos en la propuesta de vacante de trabajo.
ar que el día de trabajo culmine en un abrir y cerrar de ojos; pensamos que sería estupendo poder tener unos días de relajo y esparcimiento. La tensión y presión que ejercen las diversas labores en el día hacen que nuestro rendimiento disminuya en gran porcentaje. Por esta razón, los permisos de vacaciones brindados por la empresa tienen que ser justos y adecuados a cada una de las áreas en las que los trabajadores son expuestos a diversas tareas.
conseguimos el trabajo ideal. Una labor que se ajuste a nuestra preparación académica y desempeño. En ese momento, se abren muchas puertas para nuestro desarrollo y para el anhelado ascenso -sobre todo si es que nuestro desempeño llena las expectativas de nuestros superiores-. Sin embargo, no debemos olvidar que por más preparados que estemos en nuestra formación, el ambiente de trabajo juega un papel muy importante en nuestro camino al éxito.