March 29, 2010
A la mayoría de nosotros nos ha pasado lo mismo alguna vez: Después de enviar
una serie de CV a todas las empresas que conocemos; y de -manera angustiosa- esperar semanas y hasta meses por una llamada que será la ganadora; por fin acceden a brindarnos una entrevista de trabajo. Dicho motivo nos cambia la perspectiva de la vida, hasta nos vuelve muy felices ya que nuestro arduo trabajo ha sido recompensado.
Días antes de esa reunión importante nos ponemos a pensar qué es lo que nuestro entrevistador nos preguntará. Qué es lo que desea saber de nosotros y sobre nuestro rendimiento laboral en el último trabajo que hemos tenido. Muchas de nuestras interrogantes las tratamos de solucionar por medio de consejos brindados por nuestros amigos y familiares; sin embargo no podemos conocer a ciencia cierta cuál va a ser el tipo de preguntas, el método de entrevista y el estado de ánimo de la persona encargada de investigar un poco más sobre nosotros.
Acerca del método de la entrevista, la mayoría de los entrevistadores se basa en una Entrevista Estructurada que consiste en un marco de preguntas predeterminadas acerca de educación, intereses personales y disposición laboral. Otro tipo de entrevista es la grupal en la que los postulantes se reúnen y responden cada uno las preguntas efectuadas por el entrevistador. Esta es una especie de barómetro de capacidades debido a que la calidad de las respuestas ofrecidas es comparada tanto por el representante de la empresa y los postulantes.
En la entrevista de tensión se llevan acabo situaciones y/o actitudes controladas (efectuadas por el entrevistador) para medir nuestro índice de concentración acorde al puesto de trabajo. Una serie de interrupciones en nuestras respuestas, críticas a las opiniones ofrecidas y pausas silenciosas durante mucho tiempo ponen al límite nuestra capacidad de respuesta.
Al no saber que tipo de entrevista se va a llevar acabo, los postulantes sólo les queda diseñar una estrategia básica de respuestas. Esto es sumamente importante, ya que la manera en que respondamos y nuestras opiniones deben estar acorde al contexto laboral en el que vamos a trabajar.
Por los motivos antes señalados, brindamos una serie de pautas que debemos seguir antes de asistir a la entrevista:
La investigación acerca de la empresa es muy importante. Si postulamos a una vacante, obligatoriamente hay que conocer el rubro y los movimientos de Relaciones Públicas de la empresa. Hay que Indagar por medio de la página Web, los productos que comercializa y los servicios que presta.
Tomar en cuenta el perfil de la vacante de trabajo es esencial. No hay que hacer caso omiso a los requisitos que figuran en la vacante de trabajo. Esto sirve como un especie filtro inicial.
Los rubros de experiencia y méritos logrados en nuestro CV deben estar acordes a las respuestas que ofrecemos.
Preparación antes las preguntas básicas sobre nuestras capacidades y anhelos personales: fortalezas, debilidades, metas y aspiración salarial.
Finalmente, no hablar mal acerca de nuestro antiguo empleo. Dependiendo de la visión que usted tenga acerca de la empresa por la que pasó, es la que el empleador pensará que puede tener en un futuro sobre la vacante de trabajo. Además de considerarlo como una persona con poco control de sí misma o demasiado sentimental en el cargo.
Al conseguir un puesto de trabajo nunca va a faltar gente o familiares que nos brinden una serie de consejos para destacar en nuestras labores y ser útiles tanto para nuestros jefes y compañeros de labores. Desde la conocida técnica de la colaboración/amabilidad, la disposición total del tiempo para el trabajo (esta es una arma de doble filo, debido a que arriesgamos nuestra vida personal por la empresa) o el tan ansiado equilibrio entre la vida labora y amical.
Una mañana vas al trabajo y recibes una ingrata noticia, por reducción de personal dejas de laborar en la empresa a la que le has dedicado los mejores años de tu vida. En esos momentos tratas de pensar positivo y te repites (y tratas de convencerte) que por fin vas a descansar; ya que por todo lo que has aportado mereces el descanso de los campeones. Sin embargo, la crisis hace que te preocupes más por ahorrar que por disfrutar.
día especial para todas aquellas que nos brindan el apoyo, el aliento, el esfuerzo y la entrega total por la vida personal y laboral. Estamos hablando del Día Internacional de la Mujer.
En post anteriores hemos tocado un tema sumamente importante en el ámbito de las relaciones laborares: La reputación. Este factor, por más subestimado que sea por muchos, corresponde a una realidad interna en el mundo de las empresas. Es la energía que mueve la maquinaria de la confianza y el apoyo entre colegas y/o jefes; ya sea para bien o para mal (dependiendo de la situación).