June 28, 2010
Siempre está latente en nosotros la necesidad de superarnos. Desde la competencia por resultados y ganancias con nuestro compañero de trabajo hasta la más sencilla presentación de un plan de negocios; estamos siempre tratando de mejorar cada una de nuestras habilidades, todo ello para demostrar que pertenecemos al grupo de los ganadores.
Esta última razón es la que nos motiva a innovar. Muchos se preguntarán ¿cómo podemos hacerlo?, pues la única respuesta es con la experiencia laboral en los distintos rubros y lugares. Siempre tiene que ser nuestro modo de vida: ampliar nuestros horizontes, percepciones y conocimientos es lo mejor que podemos hacer para alcanzar el nivel que tanto deseamos.
Definamos un poco el método que tratamos de aplicar. Si la empresa a la que pertenecemos no nos brinda el ascenso deseado o si es que hemos alcanzado el máximo nivel de capacidad y de rango, es necesario cambiar de empleo. Pero no a cualquier vacante de trabajo, sino a una que abarque toda experiencia y valor que tenemos para ser mejores cada día.
Uno de los aspectos más importantes que tenemos que tomar en cuenta es la situación económica y laboral de nuestro país o región. Podemos laborar en la mejor empresa o en todo caso, somos los mejores en nuestra profesión. Sin embargo la cantidad de profesionales que pugnan por la potencial vacante a la que nos vamos a dirigir nos obliga a conocer un poco más de nuestras aptitudes y actitudes.
Otro factor que debemos tomar en cuenta es el motivo de cambio de empleo (empresa). Seamos sinceros y preguntémonos ¿hemos sido un recurso rentable en nuestro cargo? ¿Tuvimos serios problemas con nuestro jefe? ¿La relación y clima laboral siempre ha sido la mejor? Esta suerte de mea culpa se debe a que cada organización se comunica tanto interna como externamente. Esto quiere decir que, si hemos sido despedidos por faltas graves, puede que la empresa a la que postulemos conozca “un poco de nosotros”.
Finalmente, pese a todos los factores por los que hemos decidido alejarnos de nuestro puesto de trabajo, hay que tomar en cuenta ciertos consejos para que nuestra decisión sea la mejor de todas. O en todo caso, que nos beneficie por un tiempo antes de hacer cualquier cambio radical.
Mejora salarial: siempre debemos apuntar a ganar un poco (mucho) más de lo que obteníamos en nuestro anterior empleo. Tenemos la experiencia suficiente para comenzar -no siempre- desde un punto más alto.
Calidad de vida: debemos aprender a separar lo que es el trabajo de la vida personal. No hay que conseguir un empleo que nos tome todo el tiempo que tenemos. Pensemos un momento si es que vale la pena sacrificar mucho para obtener el beneficio que anhelamos.
Funciones más interesantes: hay que tomar en cuenta que si vamos a una empresa distinta, esta debe satisfacer nuestra necesidad de optimizar nuestras habilidades. Debe ser un nuevo reto para nosotros.
Ubicación: hay que tomar en cuenta (según nuestra edad, ubicación de nuestro hogar y tiempo de viaje) que a pesar de que el trabajo que deseamos queda a millas de distancia no siempre va a ser la mejor opción. Puede que no logremos llegar a tiempo o se presenten problemas en el viaje.
Cuando logramos ocupar una vacante de trabajo en alguna de las mejores empresas de nuestra región, somos conscientes de que el cargo y/o labor que desempeñaremos va a ser el más importante para nosotros y para nuestro entorno. Depende de nuestras capacidades y confianza que logremos los mejores resultados en el menor tiempo para que así empecemos a escalar poco a poco de nivel.
Una vez que conseguimos el ansiado trabajo, ocupar uno de los mejores puestos de la empresa o en especial, dirigir una reunión de suma importancia para la organización; pensamos de inmediato que debemos dar todo de nosotros: El 110% de nuestras capacidades y destrezas en el manejo de cada situación. El optimismo rebosa de nuestro cuerpo; sin embargo las ganas de salir adelante y triunfar no son suficientes a nivel de la empresa.
La mayoría de nosotros hemos participado en el proceso de selección de personal para una empresa. Con nuestro
La presencia de nuestro currículum debe ser por obligación una de nuestras prioridades en el momento que buscamos trabajo. Debe reunir lo mejor de nuestra trayectoria sin necesidad de recurrir a exagerar los detalles. Hay que recordar que es mucho mejor tener pocas habilidades a disfrazar en nuestro documento actividades que no conocemos o que nunca hemos efectuado. A lo largo de la de nuestra labor en la organización, nos veremos en situaciones que solicitarán dicha experiencia y quedaremos como incapaces frente a nuestros superiores.