May 25, 2010
En el transcurso de nuestras vidas, hemos de tomar decisiones que beneficiarán o perjudicarán a los que nos rodean en el centro de trabajo. Dependiendo del cargo que poseamos, estas cobrarán cada vez más importancia y repercutirán en la productividad de la organización.
La preparación para afrontar dichos desafíos demanda una concentración única y una toma de decisiones segura y firme. Sin embargo, cada persona no logra obtener dichas capacidades. Esto se debe a una falta de predisposición para afrontar los problemas o que existen factores que cohíben el gran potencial inherente en ellas.
La mejor forma de conocer nuestras habilidades en la toma de decisiones es establecer una estructura de ejercicio de actividades que nos lleven al cumplimiento de nuestras metas. Una forma sencilla es responder las siguientes preguntas:
- ¿Cuál es nuestro anhelo para conseguir lo que deseamos? Esto nos lleva a evaluar la motivación que poseemos para alcanzar nuestras metas. Este elemento es esencial para medir nuestras condiciones y sobre todo la proactividad que tengamos en nuestras labores.
- ¿Cuál es el camino que deseas seguir? Con esta duda, nos percatamos que los medios que empleamos o la preparación que poseemos nos guían hacia un sendero del triunfo, si consideramos la capacitación constante o del fracaso, si dejamos que las cosas marchen con su propio ritmo sin ejercer acción alguna.
Después de haber considerado estas interrogantes, estamos listos para percatarnos de nuestra capacidad de toma de decisión. Muchos son los que poseen una suerte de brillo en las actividades. Otros son más recatados para realizarlas; pero hay algo en común que estos dos polos comparten: la preparación.
Necesitamos una base en la que podamos trabajar, un guía que oriente de manera positiva nuestros esfuerzos. Aprovechar al máximo todos los recursos que poseemos es una buena opción siempre y cuando haya alguien que nos brinde un apoyo moral, espiritual y laboral. Estos anhelos son alcanzados con una de las novedosas técnicas del mundo de las organizaciones. El Coaching.
¿En qué consiste el Coaching? Esta actividad se basa en el entrenamiento y capacitación de los trabajadores de una organización para que exploten al máximo sus capacidades. La finalidad de dicho proceso es acortar la brecha entre el anhelo del trabajador y lo que puede lograr si confía en sus habilidades.
Cabe destacar que a nivel ejecutivo, se busca relacionar los intereses personales y de realización del “entrenado” con la misión y visión de la organización. La afinidad ofrece un aumento en el compromiso laboral y sobretodo permite explotar al máximo las capacidades de cada uno de los trabajadores.
Uno de los principales aspectos que posibilitan la cohesión de los trabajadores y el funcionamiento correcto, de cada una de las áreas de la organización es la calidad de la comunicación.
una serie de CV a todas las empresas que conocemos; y de -manera angustiosa- esperar semanas y hasta meses por una llamada que será la ganadora; por fin acceden a brindarnos una entrevista de trabajo. Dicho motivo nos cambia la perspectiva de la vida, hasta nos vuelve muy felices ya que nuestro arduo trabajo ha sido recompensado.
Al conseguir un puesto de trabajo nunca va a faltar gente o familiares que nos brinden una serie de consejos para destacar en nuestras labores y ser útiles tanto para nuestros jefes y compañeros de labores. Desde la conocida técnica de la colaboración/amabilidad, la disposición total del tiempo para el trabajo (esta es una arma de doble filo, debido a que arriesgamos nuestra vida personal por la empresa) o el tan ansiado equilibrio entre la vida labora y amical.
Una mañana vas al trabajo y recibes una ingrata noticia, por reducción de personal dejas de laborar en la empresa a la que le has dedicado los mejores años de tu vida. En esos momentos tratas de pensar positivo y te repites (y tratas de convencerte) que por fin vas a descansar; ya que por todo lo que has aportado mereces el descanso de los campeones. Sin embargo, la crisis hace que te preocupes más por ahorrar que por disfrutar.