March 8, 2010
Este presente mes (8 de marzo) se celebra a nivel internacional un
día especial para todas aquellas que nos brindan el apoyo, el aliento, el esfuerzo y la entrega total por la vida personal y laboral. Estamos hablando del Día Internacional de la Mujer.
Fecha sublime para todas aquellas que buscan la mejora personal y laboral para salir adelante en un mundo -que por sus costumbres atávicas- limitó parte de sus beneficios sin motivo alguno y sin justificación. Situación que ha ido cambiando con el transcurso del tiempo.
Uno de los temas que da mucho que hablar, no por lo novedoso del asunto sino por lo motivante y beneficioso para le mundo laboral, es la inserción de la mujer en el rol de empresaria. Cada año vemos como el índice de trabajadores (en la mayoría de rubros profesionales) están posicionados en los puestos claves, mujeres que trabajan y analizan mucho mejor que cualquiera, que se manejan a diestra y siniestra en las labores que en otra época eran vacantes disputadas sólo por varones. Los tiempos cambian y para bien.
Al tratar este tema, lo primero que viene a la mente -por parte de los hombres- es la clásica decisión (paradigma machista) “hogar vs. trabajo”. Esta situación viene cambiando desde hace mucho tiempo: las ejecutivas han mostrado una magnífica capacidad de aspirar no sólo al éxito profesional, sino también al personal. Una mujer que ejerce una profesión no renuncia a la vida familiar, como antes se creía. La idea del sacrificio ha pasado a formar parte de un vago recuerdo en la mente de las personas.
Muchos han de preguntarse acerca de las posibilidades y del cambio de mentalidad que ha ido mejorando la calidad de vida de las mujeres. Todo ello se resume a la aspiración de todo lo que han anhelado, una visión general de su entorno en la que dejan en claro que las clásicas distinciones de labores no existen. Todo es para todos, no existen situaciones que el hombre y mujer tengan que hacer por separado.
En el caso del mundo laboral, se debe diseñar un plan de vida y estrategias que permitan sobrellevar ciertos incidentes que pasarán al olvido al demostrar sus capacidades. La discriminación y la diferencia abismal en lo que respecta a los salarios ha tomado un giro total: la igualdad de labores y de pago siempre ha ido alcanzando el nivel necesario para permitir el cambio total.
En post anteriores hemos tocado un tema sumamente importante en el ámbito de las relaciones laborares: La reputación. Este factor, por más subestimado que sea por muchos, corresponde a una realidad interna en el mundo de las empresas. Es la energía que mueve la maquinaria de la confianza y el apoyo entre colegas y/o jefes; ya sea para bien o para mal (dependiendo de la situación).
ar que el día de trabajo culmine en un abrir y cerrar de ojos; pensamos que sería estupendo poder tener unos días de relajo y esparcimiento. La tensión y presión que ejercen las diversas labores en el día hacen que nuestro rendimiento disminuya en gran porcentaje. Por esta razón, los permisos de vacaciones brindados por la empresa tienen que ser justos y adecuados a cada una de las áreas en las que los trabajadores son expuestos a diversas tareas.
conseguimos el trabajo ideal. Una labor que se ajuste a nuestra preparación académica y desempeño. En ese momento, se abren muchas puertas para nuestro desarrollo y para el anhelado ascenso -sobre todo si es que nuestro desempeño llena las expectativas de nuestros superiores-. Sin embargo, no debemos olvidar que por más preparados que estemos en nuestra formación, el ambiente de trabajo juega un papel muy importante en nuestro camino al éxito.
Hoy en día, las empresas realizan cambios a menudo. Por ello, no debemos acostumbrarnos a una tarea específica o un área determinada. Lo más común es que después de un tiempo, tu jefe decida darte otras responsabilidades o un nuevo puesto laboral. Por más que tu desempeño haya sido el mejor, tienes que aceptar esa orden y adaptarte a ese cambio.