September 21, 2011
Enfrentarse a un primer día en el trabajo es algo que a veces nos preocupa o nos pone nerviosos, es natural al no saber qué nos espera, qué tipo de compañeros tendremos, cómo sea nuestro jefe y cuánta presión recibiremos con nuestras responsabilidades en la nueva empresa.
Para esto, con el objetivo de que vayas preparado a tu primer día en el trabajo, te daremos algunos consejos muy útiles para que termines el día de una manera excelente y que conozcas algo más acerca de tu trabajo y tus compañeros, sobre todo si eres alguien tímido que le cuesta adaptarse a nuevos ambientes e interactuar con otras personas.
Lo más común es ir al nuevo trabajo con nerviosismo y mucha tensión, así que lo primordial es que respires mucho, respiraciones profundas que ayuden a que disminuya la tensión de todo tu cuerpo. De esta manera evitarás los dolores en la espalda y los hombros y podrás trabajar más cómodo.
Ten en mente que si estás en ese trabajo es por tus capacidades así que explota esas cualidades para mostrar lo mejor de ti y que puedas hacer un trabajo de calidad.
Muéstrate sonriente a los demás, inspirarás confianza y que quieran hablar contigo. Es mejor para relajarte tú mismo en tu nuevo trabajo porque de lo contrario te verás como alguien que no tiene ganas de trabajar ni de llevarse bien con los compañeros.
Saluda a todas las personas con las que te encuentres y al ingresar a las oficinas, esto es muy importante porque demostrarás seguridad y además te harás conocido y dejarás una buena impresión en las personas que te rodean.
Estos son algunos consejos generales para poder sobrevivir a un primer día de trabajo y que al final de la jornada puedas decir que fue un gran día. No te preocupes y lo importante es mantenerte relajado y confiado en tus habilidades.


Somos una gran cantidad de personas que, por el momento, nos encontramos laborando. Sea que poseamos una profesión, trabajos técnicos o el estar subempleados; gozamos con una estabilidad económica y moral para realizar nuestras actividades. La motivación que tenemos es única e incomparable con las demás que podamos sentir: el trabajo dignifica y nos da los recursos necesarios para adquirir bienes y aprovechar servicios; por ello, la importancia de llevar una vida laboral tranquila y sin complicaciones.