March 16, 2011
Cuando se encuentra en una empresa, puede llegar a sentir que alguien o algunos desean que ya no trabaje con ellos, generando que usted se sienta incomodo, excluido y con ganas de renunciar al trabajo. Aquí le contamos algunas actitudes o situaciones que pueden indicarle que no lo quieren en esa empresa.
- “Mandamos por mail la invitación a la fiesta, ¿no te llegó?: una de las maneras de buscar cansarlo y aburrirlo es excluirlo de las diferentes actividades que se llevan a cabo entre los trabajadores de la empresa. Ya sean fiestas, salidas a comer, a pasear, para ir al cine, o para lo que fuera, usted queda de lado en la invitación, excusándose al decir que le mandaron por mail el aviso y que seguramente no lo recibió.
- “No te preocupes ya no tienes que hacer esto”: puede ocurrir que la cantidad de tareas que antes tenía, disminuya de manera considerable o progresiva, ya sea porque entra más personal a la empresa, o porque la carga de trabajo disminuye. Esto puede traer consigo una búsqueda de reducción de personal, que puede afectarlo. Otra posibilidad es que otra persona busque conseguir su puesto, y sea el “lame botas” del jefe, para conseguir jalarse todo el trabajo que antes se le había asignado a usted.
- “Todo lo que haces está mal”: si no valoran su trabajo, y solo le dicen que lo que hace está mal sin motivo y justificación alguna, significa que simplemente no desean que usted siga haciendo dicha tarea.
- “No creo que podamos aumentarte el sueldo”: si bien es cierto, existen empresas que no cuentan con suficiente presupuesto para dar aumentos de sueldos, existen también aquellas que si cuentan con ingresos considerables como para que los sueldos de sus trabajadores aumenten con el paso del tiempo. Es así que si su jefe no desea aumentarle el sueldo, a pesar de su trabajo y buen desempeño en la empresa donde labora, tal vez prefiere que usted se retire.
Si alguno, o todos los puntos anteriores le ocurren en la empresa donde trabaja, es momento de que empiece a repartir nuevamente su curriculum y se lance a la búsqueda de conseguir trabajo nuevamente.
Después de una exitosa y larga jornada laboral, nos hemos percatado que nuestra experiencia nos ha servido de gran ayuda para salir de los problemas cotidianos. Imagínense si es que esa capacidad que tenemos vaya incrementándose poco a poco. Lograremos un reconocimiento positivo de nuestros jefes y subordinados, hasta podemos llegar a ser ascendidos dependiendo de la labor que hemos desarrollado.
Somos una gran cantidad de personas que, por el momento, nos encontramos laborando. Sea que poseamos una profesión, trabajos técnicos o el estar subempleados; gozamos con una estabilidad económica y moral para realizar nuestras actividades. La motivación que tenemos es única e incomparable con las demás que podamos sentir: el trabajo dignifica y nos da los recursos necesarios para adquirir bienes y aprovechar servicios; por ello, la importancia de llevar una vida laboral tranquila y sin complicaciones.
Puede que esta situación no sea extraña para la mayoría de nosotros, trabajadores a tiempo completo y profesionales de éxito: realizamos nuestras rutinas normales de labores y de repente un problema grave amenaza la imagen de la empresa. Sea el problema que sea, la solución que se disponga debe ser rápida y efectiva, además de esta prevista por la gerencia de la organización.