July 4, 2011
Las entrevistas de trabajo siempre han sido sinónimo de nervios, ansias, preocupación; por más que seamos los profesionales más reconocidos y con mayores estudios y estemos casi seguros de que podemos conseguir el puesto de trabajo que estamos buscando, presentarse a la entrevista nos hace sentir como un estudiante universitario de primer ciclo a punto de realizar su primera exposición, no exageramos, realmente los nervios muchas veces pueden jugarnos una mala pasada. Mucho más si pensamos en que de ella podría depender nuestro futuro profesional.
No creas que por tener muchos estudios en tu currículum ya hiciste gran parte del trabajo, muchas personas y sobre todo los empleadores y el área de Recursos Humanos tienen una formación psicológica como para analizar si la persona que postula puede hacerse cargo del puesto o tiene la capacidad y la personalidad adecuada para ser aceptado en la empresa. Esto no se ve por el currículum, es algo que solamente lo reflejarás en tu entrevista personal, al responder a las preguntas que te hagan y desenvolverte, la comunicación verbal y no verbal tiene un papel fundamental en este contexto.
Es por ello que te diremos qué cosas debes evitar a la hora de ser entrevistado para que no te perjudiques y des una buena impresión a tus empleadores y a los encargados de la entrevista. Puedes practicar estos consejos frente al espejo o conversando con algún amigo, es lo mejor ya que otra persona podría ver qué errores cometes y poder ayudarte si es que tienes alguna muletilla que es difícil de darse cuenta por uno mismo, entonces te verías más seguro a la hora de hablar.
Nunca digas estas frases:
“Creo que…”
“Me parece que…”
“Lo que hice no tiene mucha importancia…”
“Tengo algunos errores…”
Cámbialas por:
“Estoy seguro de…”
“Estoy convencido de…”
“Estoy satisfecho de lo que hice…”
“Estaré a la altura…”
Las primeras frases solo demuestran inseguridad, falta de conocimiento y es lo que jamás debes permitir. La clave es mostrar seguridad, conocimiento, tranquilidad. No reflejes si estás nervioso o ansioso, recuerda mover los brazos de manera natural, una imagen rígida solo te hará ver como alguien muy tenso y las personas tensas, generalmente, no son las más convenientes para enfrentarse a desafíos, mucho menos en un trabajo importante. Recuerda estar calmado y responder sin titubear y te irá muy bien en la entrevista a la que te presentes.


