September 12, 2011
Un buen profesional siempre debe buscar mejorar su imagen, el mercado laboral es muy exigente –como cualquier mercado, buscará el mejor producto- y trabajar en ello es algo que nunca debemos dejar de lado. El vestuario, la capacidad comunicativa y una buena tarjeta de presentación son accesorios fundamentales para un profesional de estos tiempos.
Aunque una tarjeta de presentación sea, aparentemente, tan solo un pedazo de cartón con unas cuantas letras, en realidad es muy importante para dejar huella en tus clientes o posibles futuros jefes ya que demostrarás estar preparado para cualquier tarea que se presente.
Diseñando la tarjeta
Lo primero es pensar en el nombre que irá escrito. Si tienes un negocio tiene que aparecer escrito en la tarjeta, además de tu nombre. En este caso, tienes que presentar mejor el nombre de tu empresa; si solo eres un profesional, deberás poner tu nombre completo seguido de tu profesión. Las letras deben ser claras y tratar de que sean llamativas pero sin exagerar.
El lugar principal de la tarjeta, donde deberá ir el nombre, es generalmente la parte central. Si la compañía tiene logo, este deberá estar cerca de la marca o del nombre de la empresa y de forma clara. Los colores son importantes, un consejo útil es buscar siempre el contraste entre las letras y el fondo del papel.
Si eres un profesional que quiere hacerse conocido y estar atento a cualquier propuesta laboral, entonces es indispensable y de muy buen gusto que además en tu tarjeta incluyas una foto tuya donde estés con muy buena presentación, ropa formal y seria, así no se olvidarán de ti y demostrarás más cercanía a que te contacten.
Después de estudiar estos detalles, viene la parte fundamental que es poner tus datos de contacto. Aquí deberás incluir los básicos: número telefónico, celular, correo electrónico, dirección del negocio u oficina. Debes pensar que para que un cliente potencial te contacte debes darle facilidades, es decir, los medios más simples de comunicarse contigo.












